REMOCIÓN DE TATUAJES

1. ¿En qué se diferencia Picoway de otros láseres?

Hay dos diferencias principales con esta nueva tecnología: primero que trabaja en picosegundos, lo que significa que es ultrarrápido el procedimiento y que el paciente experimenta menos dolor.
Por otra parte, es un láser de alta potencia lo que permite eliminar pigmentos que hasta ahora eran difíciles de remover como el azul, verde y amarillo.
Además, no deja cicatrices y es posible volver a retatuar la zona.

2. ¿Cómo actúa el láser Picoway?

Actúa sobre el pigmento eliminando mediante tres mecanismos:

  • Por la fragmentación de las partículas del pigmento y su alteración química, lo que lo hace incoloro y menos visible.
  • Por la fragmentación de la tinta en pequeñas partículas facilitando su fagocitosis y la eliminación por el sistema linfático.
  • Por eliminación transepidérmica.

 

3. ¿Cómo es el tratamiento?

El tratamiento consiste en la utilización de energía láser en picosegundos. Esta atraviesa la piel sin dañarla e impacta directamente sobre el pigmento produciendo su fragmentación en minúsculas partículas, las cuales son procesadas y eliminadas por el organismo naturalmente. Existen algunos colores que requieren más sesiones que otros, pero aun así, se borrarán con el paso de las sesiones, a tal punto que se volverán imperceptibles.

4. ¿Desaparece por completo el tatuaje?

En la mayoría de los casos sí, pero dependerá del color, tamaño, ubicación, capacidad de curación individual, como fue hecho el tatuaje y cuánto tiempo estuvo en la piel. Por ejemplo, un tatuaje aplicado por un profesional del tatuaje puede ser más fácil de quitar porque el pigmento se inyecta de manera uniforme a un mismo nivel de la piel.

5. ¿Cuánto dura el procedimiento?

Aproximadamente cada procedimiento dura entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la zona a tratar.

6. ¿Cuáles son los efectos secundarios del tratamiento y cuánto tiempo duran?

Advertirá cierto enrojecimiento e hinchazón. Su intensidad y duración dependen de la agresividad del tratamiento y de la capacidad de recuperación de su organismo. Algunos efectos secundarios pasajeros podrían ser escozor ligero, piel reseca o descamación y una apariencia de bronceado. Su médico le dará instrucciones precisas sobre cuáles son los efectos secundarios del tratamiento y cómo minimizarlos.

7. ¿Podría volver a tatuar en la misma zona en la que fue removido un tatuaje?

Se pueden eliminar partes de un tatuaje, por ejemplo, para modificarlo, corregirlo o achicarlo, o removerlo totalmente. Luego se puede volver a tatuar en el mismo sitio.

8. ¿Es doloroso?

El dolor depende de cada individuo. El tratamiento produce molestias, pero puede ser fácilmente tolerado. Además, en la mayoría de los casos toma solo unos minutos realizar un tratamiento. Por lo que no precisa anestesia, pero si el paciente lo requiere se puede poner de forma tópica.

9. ¿Qué zonas pueden tratarse?

Se pueden tratar todas las zonas del cuerpo, obteniéndose resultados satisfactorios variando ligeramente según la zona a tratar. Las zonas que suelen tener una mejor respuesta son hombros, tronco y brazos ya que tienen más capacidad de eliminar vía linfática la pigmentación del tatuaje.

10. ¿Con qué frecuencia se realiza las sesiones?

Es recomendable dejar, por lo menos, un intervalo de dos o tres semanas entre sesión y sesión, para que los fragmentos de tinta puedan ser eliminados de forma eficiente.

11. ¿Cuántas sesiones se precisan efectuar para remover un tatuaje?

El tiempo de tratamiento estará dado por factores como la zona, la profundidad, el tamaño y el tipo de pigmentación. Las sesiones pueden ser de 1 o varias para un resultado óptimo. No es un tratamiento doloroso, el grado de malestar varía para cada paciente según el tipo y la zona corporal donde tenga el tatuaje.

12. Para cerrar, diríamos que ahora ningún tatuaje es para siempre ¿no?

Así es, ningún tatuaje es para siempre. Pero es importante subrayar que los tatuajes deben hacerse con profesionales para que puedan ser removidos con facilidad. Al mismo tiempo, también es fundamental que se acuda a profesionales de la estética que cuenten con tecnología de última generación para removerlos. Con estas dos recomendaciones, podemos decir que ningún tatuaje es para siempre.

 

 

Mitos y verdades sobre los tatuajes

 

 

1. Los tatuajes no se eliminan por completo. ¡Falso!: 
En la mayoría de los casos, los tatuajes se eliminan por completo gracias a la emisión del láser en picosegundos con una longitud de onda dual. Estas ráfagas de energía crean un efecto fotomecánico que hace descomponer la tinta de tatuaje y la pigmentación en partículas más pequeñas y más fáciles de eliminar por el organismo. 
2. Se pueden eliminar tatuajes con otros métodos que no son láser. ¡Falso!: 
En Internet, existe mucha publicidad engañosa de cremas milagro que aseguran eliminar los tatuajes. Sin embargo, el láser es el único método con efectividad demostrada y testada clínicamente. 
3. Hay colores que son muy difíciles de eliminar. ¡Verdadero!: 
el rosa, el amarillo y el blanco son los colores más resistentes a las sesiones con láser pero gracias a la tecnología PicoWay hoy es posible removerlos. 
4. Duele mucho. ¡Falso!: 
la sesión láser puede producir molestias dependiendo del umbral del dolor de cada persona, pero en general, se experimenta una molestia similar que al tatuarse, solo que con Picoway la sesión dura unos pocos minutos. 
5. El láser es peligroso. ¡Falso!: 
el láser es seguro siempre que esté en manos expertas. Se trata simplemente de luz cargada de energía, y no tiene ninguno de los riesgos asociados a las radiaciones que se utilizan al hacer exploraciones radiológicas. 
6. Los resultados tardan mucho en ser notables. ¡Falso!: 
los resultados se pueden ver desde la primera sesión. 
7. Se necesitan muchas sesiones para eliminar un tatuaje por completo. ¡Falso!: 
no todos los tatuajes son iguales. Generalmente, para eliminar un tatuaje son necesarias varias sesiones, aunque depende de muchos factores como la antigüedad, la profundidad del dibujo, la cantidad y tipos de tinta utilizadas. 
8. No se puede tatuar de nuevo la zona tratada. ¡Falso!: 
no hay ningún tipo de problema en volver tatuar la zona en la que se ha eliminado un tatuaje anterior, siempre que se sigan los consejos de los especialistas.